PERSONAJES



Antonio
Fuentes
Zurita


 




La suprema eleganci
a


El maestro Antonio Fuentes, cuyo recuerdo vive con intensidad en La Puebla de Cazalla, se le rindirá homenaje próximamente. El diestro sevillano se instalo en esta localidad y allí realizo una intensa actividad empresarial hasta sus últimos días.

Fuentes es uno de los espadas, que doctorado a finales del siglo pasado, supuso puntal decisivo en el rumbo de una tauromaquia que se decantaba hacia la estética. Su impulso y aportación en este sentido llego hasta el punto de que ha pasado a la historia como Fuentes o la suprema elegancia. Un diestro, excelente en el toreo de capa y muleta, que alcanzó cotas extraordinarias con las banderillas.

El torero sumó una gran fortuna y así, con el rumbo que le caracterizó durante su carrera en activo, se mostró en su retirada. Entre sus propiedades, Fuentes poseía la popular finca de La Coronela, donde mantuvo ganadería de baravo propia, una finca que vendió a Ramón de Carranza (alcalde de Cádiz) en cuatro millones de pesetas en 1935, todo un capital con el que dio estudios a sus hijos, a los que dejó 350.000 pesetas para cada uno. El diestro además de levantar varias empresas en La Puebla de Cazalla, también compro la famosa casa de Becquer de Sevilla, situada en Conde de Barajas, donde fallecio y donde también nacieron todos sus hijos y nietos.

El torero, muy admirado por varios artistas de su época, mantuvo estrecha amistad con Benlliure - quién le regaló la escultura -La última vara-, Natalio Rivas, María Guerrero y la infanta Isabel, conocidad popularmente como La Chata.

Torero de toreros

Fuentes nación el 15 de Marzo de 1869 en Sevilla y fué bautizado en la parroquia de San Román. Se vistió de luces por primera vez en Guillena el 16 de agosto de 1885. Tomó la alternativa en Madrid el 17 de septiembre de1893 de manos de Fernando El Gallo, que le cedió el toro Corredor, de la ganadería de José Clemente: Desde ese día y hasta su retirada, en 1908, se mantuvo con máxima categoría; siendo muy considerado por los aficionados. Llegó a tal categoría, que fué considerado toreros de toreros. El propio Rafael Guerra Guerrita, diestro coetáneo que impuso su ley en aquella época, llegó a decir: Después de mí, naide, y despues de naide Antonio Fuentes".

En América contó con un cartel sobresaliente, fundamentalmente en México. Así, situado junto a la plaza de toros de Ciudad de México, se le erigió una estatua en 1945 realizada por Alfredo Just. en la que un esbelto Antonio Fuentes burla la embestida de un morlaco con las banderillas en la mano.

Según la mayoría de los tratadistas, Fuentes aporto a la Fiesta suma belleza en los lances, elegancia en banderillas, en el que fué un consumado maestro, y armonia con la muleta.

Otra de sus facetas menos conocida fué la de ganadero de bravo. Su hierro, con divisa verde y blanca, tuvo procedencia Saltillo, Murube y Moreno Santamaría.

Su huella en La Puebla de Cazalla

Un paseo por La Puebla de Cazalla supone el recuerdo más vivo del torero. Multitud de bares y sitios recuerdan a un torero que aportó su grano de arena al progreso de esta preciosa población. La huella de Antonio Fuentes se encuentra en avenidas, calles, inmuebles... Aquí, instaló dos bodegas, una fábrica de aceite, una de anisado, otra de orujo y compró varias parcelas. En este pueblo sevillano disfrutó de una retirada de lujo. Todo ello desmiente esa imagen de torero arruinado que ha llegado erróneamente a nuestros días. Hoy en día, la famosa Bodega de Antonio Fuentes, situada en la confluencia de las avenidas de Antonio Fuentes y José María Moreno Galván, es un edificio que ha sido remodelado para su uso como centro ocupacional y salón de actos, y en cuya fachada se puede leer unos versos del poema que dedicara Gerardo Diego al torero.


( Texto recogido del artículo publicado en el
Diario de Sevilla el 30 de Octubre de 2000)

 

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